Origen · SostenibilidadOrigin · Sustainability
El cacao de San Martín no es solo genética. Es paisaje. Los cítricos (naranja, mandarina, lima, limón tahití), la papaya y los maderables que crecen junto a las plantas de cacao no son accidentales: forman parte de un sistema agroforestal que da al grano sus notas florales y frutales únicas.
El cacao, como el café o la vid, expresa su entorno en su sabor. En San Martín, los agricultores de Fundo Maranatha cultivan el cacao en sistemas agroforestales donde cítricos (naranja, mandarina, lima, limón tahití), plátano, papaya y maderables como la capirona y el aguaje crecen en la misma parcela.
Esto no es solo sostenibilidad: influye directamente en el perfil de sabor. El sombreado parcial alarga el período de maduración de la mazorca, concentrando azúcares y precursores aromáticos. La materia orgánica de las especies vecinas y el microclima del sistema agroforestal se asocian a la acidez fina y a las notas florales del grano.
Elaboración propia basada en catas comparativas y datos de catadores especializados. Valores relativos, no absolutos.
Naranja y mandarina. Enriquecen el suelo compartido y el microclima de la parcela.
Sombra parcial ideal para el cacao. Descompone hojas que enriquecen el suelo.
Fruta tropical que convive con el cacao. Sus flores atraen insectos y su sombra baja ayuda al sotobosque.
Capirona (maderable nativa) y aguaje (palmera) forman el dosel superior que regula temperatura y humedad.
Su materia orgánica y su sombra enriquecen el suelo y el microclima, factores asociados a la acidez fina del grano.
Nuestros granos, nibs y pasta de cacao provienen de parcelas agroforestales en San Martín. Cada taza lleva en su perfil las huellas de este ecosistema único.
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