Proceso · Calidad · Post-cosechaProcess · Quality · Post-harvest

💡 ¿Sabes por qué el cacao de verdad no necesita azúcar para ser delicioso? No es magia ni variedad genética especial. Es el proceso que ocurre en los días posteriores a la cosecha, antes de que el cacao llegue a cualquier tostador. Nuestro cacao es diferente porque lo fermentamos nosotros mismos en cajones de madera artesanales — el paso que marca la diferencia entre un cacao que amarga y uno que asombra.
El amargor del cacao no es inevitable. Es, en la mayoría de los casos, el resultado de una fermentación deficiente o inexistente. Lo que separa a un cacao que sorprende de uno que simplemente "sabe amargo" es el proceso que ocurre en los días inmediatamente posteriores a la cosecha. En Fundo Maranatha, ese proceso es nuestro cajón de madera.
El grano de cacao recién extraído de la mazorca no tiene el sabor que asociamos con el chocolate. Es ácido, astringente y amargo. Esto se debe a compuestos naturales presentes en el grano: taninos, ácidos orgánicos y alcaloides como la teobromina. Sin un proceso de fermentación adecuado, estos compuestos permanecen intactos y dominan el perfil de sabor del producto final.
Según la ICCO (International Cocoa Organization), la fermentación es el paso de post-cosecha más crítico para el desarrollo del sabor y la calidad del cacao fino. Sin ella, incluso las mejores variedades genéticas producen un grano comercialmente plano o de sabor desagradable.
En Fundo Maranatha utilizamos cajones de madera construidos específicamente para la fermentación del cacao. La madera cumple un rol esencial: permite la circulación mínima de oxígeno, retiene el calor generado por la actividad microbiana y absorbe parte de la acidez del proceso. No es un detalle estético — es tecnología ancestral validada por la ciencia.
El proceso funciona así: una vez cosechadas las mazorcas, extraemos los granos con su pulpa (la mucílago blanca que los recubre) y los depositamos en los cajones. Esa pulpa dulce es el punto de partida de la fermentación: las levaduras naturales presentes en el ambiente comienzan a degradarla.
Se abren las mazorcas y se extraen los granos con su pulpa blanca (mucílago). Esa pulpa dulce es el punto de partida de la fermentación.
Las levaduras naturales del ambiente convierten los azúcares de la pulpa en alcohol. El cajón de madera retiene el calor y la humedad necesarios para este proceso.
Las bacterias ácido-lácticas y acéticas toman el control. Los volteos del cajón introducen oxígeno. El alcohol se transforma en ácidos que penetran el grano y generan los precursores de aroma.
El grano termina de desarrollar sus precursores de sabor. Un cacao fermentado menos de 5 días queda subfermentado (amargo, ácido). Uno fermentado más de 8 puede perder sus notas finas.
Los granos se secan en camas elevadas durante 2–3 días hasta alcanzar el 6–7% de humedad óptimo. El sol lento de San Martín fija los aromas sin generar costras. No es un paso pasivo — es la etapa de "acabado" del grano.
El volteo —remover los granos en el cajón— no se hace de forma aleatoria. En nuestro proceso lo realizamos en momentos específicos durante los 6–7 días de fermentación para garantizar:
Durante una fermentación bien gestionada, la temperatura interior del cajón puede llegar a 45–50 °C. Ese calor no es un accidente; es el indicador de que la fermentación está activa y los microorganismos trabajan. A esa temperatura, los tejidos celulares del grano se rompen, permitiendo que los precursores de sabor —aminoácidos libres y azúcares reductores— queden disponibles para el siguiente paso: el tostado.
Una vez completada la fermentación, los granos pasan al secado al sol durante 2 a 3 días en camas elevadas hasta alcanzar el 6–7% óptimo. El sol lento de San Martín fija los aromas sin generar costras — y durante el secado continúan reacciones que redondean el perfil de sabor final.
Nuestra Pasta de Cacao 100% natural es la expresión más pura de la fermentación artesanal de Fundo Maranatha: sin aditivos, sin azúcar, directa del cajón de madera a tu cocina.
Pedir pasta de cacao Ver pasta de cacao →Cuando la fermentación y el secado se realizan correctamente, el cacao desarrolla un perfil de sabor complejo: notas frutales, florales, achocolatadas y, en las variedades de fino aroma, matices que recuerdan a frutos rojos, caramelo o especias. El amargor queda en un plano secundario y equilibrado, nunca dominante.
Ese es el cacao de Fundo Maranatha. Un cacao que, incluso en su forma más pura como grano seco o nibs, no necesita corrección de azúcar para ser disfrutable. El proceso hizo su trabajo.
Y esa ausencia de azúcar añadida lo convierte en un aliado natural para dietas keto y veganas. Si quieres saber por qué el cacao encaja en estos estilos de alimentación, lee nuestro artículo: Cacao en dieta keto y vegana: el superalimento que no sabías que podías comer →
Cacao fermentado y secado artesanalmente en San Martín. Sin intermediarios, sin mezclas, con trazabilidad de origen en cada lote.
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